El macabro hallazgo en el turno de la noche: La leyenda del OXXO de Bellas Artes
Un trabajador del turno nocturno descubre un oscuro secreto en la bodega de una tienda en el centro de la Ciudad de México, un encuentro aterrador con un pasado trágico que se niega a descansar.
Las calles de la Ciudad de México esconden secretos en cada esquina, pero muy pocos imaginan que las tiendas de conveniencia que iluminan la madrugada también son el escenario de historias escalofriantes. Esta es la experiencia real de un trabajador que vivió en carne propia el terror de enfrentarse a lo desconocido durante su turno en una tienda ubicada a unos pasos del emblemático Palacio de Bellas Artes.
Corría el año 2014. El local recién había sido construido en un terreno que anteriormente había albergado un pequeño negocio de comida. Nuestro protagonista, un estudiante universitario que buscaba pagarse la carrera, fue contratado para cubrir el turno de la noche. Era una zona complicada y peligrosa del centro, por lo que, a partir de la medianoche, se cerraban las puertas y solo se atendía por una pequeña ventanilla.
El encuentro con lo impensable
Las primeras tres semanas transcurrieron en una tensa calma. La rutina de acomodar mercancía y hacer inventarios parecía ser el único reto de las madrugadas, hasta que una de esas noches, lo que parecía ser una jornada de trabajo ordinaria, se transformó en una escena salida de una película de terror.
Aprovechando la quietud de la madrugada, nuestro joven empleado se dirigió a la bodega del fondo de la tienda, una habitación estrecha donde se almacenaban las cajas de producto. Al abrir la pesada puerta de madera, lo que vio lo paralizó por completo: a la altura de su rostro colgaban un par de piernas inertes.
Con el corazón palpitando a mil por hora, el joven levantó la mirada y se encontró con una imagen perturbadora: un hombre estaba colgado en medio de la bodega, como si hubiera terminado con su propia vida. El terror se apoderó de él y, sin pensarlo dos veces, salió huyendo de la bodega, cerrando la puerta tras de sí y gritando desesperadamente el nombre del encargado en turno.
El oscuro pasado del local
Al llegar a la caja registradora, el empleado, pálido y sudando frío, le relató lo que acababa de ver. El encargado, confundido y alarmado, se dirigió con paso rápido hacia la bodega. Abrió la puerta con cautela, se asomó al interior y, sin decir una palabra, la volvió a cerrar. Al regresar a la caja, su semblante había cambiado. Ya no había confusión, solo miedo.
"Ya lo vi", le dijo al joven con voz temblorosa. "Déjalo, vente, vámonos para acá".
Incapaz de comprender la aparente calma del encargado ante semejante tragedia, el joven insistió en llamar a la policía o a una ambulancia. Fue entonces cuando el encargado le reveló el escalofriante secreto que escondía ese terreno.
Cuando los contrataron para abrir la tienda, la comisionista les había advertido sobre un suceso trágico que había marcado el lugar. Antes de que se construyera el OXXO, un hombre había decidido quitarse la vida ahorcándose en ese mismo terreno. La comisionista, una mujer muy supersticiosa, no mentía. Aquel hombre no era una víctima reciente; era un espectro atrapado en el lugar donde había encontrado su final.
Una historia que nos recuerda que en ocasiones, los lugares donde trabajamos pueden esconder secretos aterradores.
¿Tú qué hubieras hecho en su lugar? ¿Te habrías atrevido a entrar de nuevo a la bodega?
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